La resistencia es nuestro auto-boicot

La resistencia es ese auto-boicot a nuestra aspiración de éxito profesional. Hay una parte nuestra que se muestra emergente y que quiere cambiar, y otra parte que se muestra resistente y que fantasea con seguir como está.

El deseo imposible de cumplir

La resistencia se plantea como un deseo imposible de cumplir ¿Qué está en el camino que impide que mi deseo se cumpla? ¿Cuántas promesas he incumplido? Los mismos que proponen y desean el viaje para acercarse a su destino, manifiestan una resistencia al mismo. Los mismos que declaran estar dispuestos a dedicar tiempo y energía para hacer distinto acaban por no encontrar ese tiempo y energía, y siguen haciendo parecido.

La resistencia se actúa

La resistencia se actúa en forma de comportamientos y de justificaciones de lo más variopintos, es decir, no debemos fijarnos en lo que dice la persona respecto a su intención sino en lo que se hace.

Basta con que un directivo o un equipo se fijen un propósito para inmediatamente después desplegar su resistencia para anular tal propósito. Basta con que una empresa reclute a un directivo para llevar a cabo una misión de transformación, para inmediatamente después meterle palos en las ruedas que frenen esa misión encomendada.

Este sector es muy particular…
Nuestro equipo no está muy motivado para esto…
Lo que me pasa a mí no lo puede arreglar nadie…
Yo se cosas que los demás no saben…
No estoy aquí para perder mi tiempo haciendo preguntas, me pagan por dar respuestas y traer soluciones…
Demasiado conceptual…demasiado teórico…demasiado filosófico…
Yo soy así…
Te voy a explicar por qué no lo he hecho…
No va a servir para nada…no va a suceder nada…
Me lo voy a pensar…
Que tan mal no nos ha ido hasta ahora así…
Yo tengo mi rutina…