El valor de decir «no»
El valor de decir «no» ¿Puedo decir «no» a ciertas
El valor de decir «no» ¿Puedo decir «no» a ciertas
La ambición es la legítima aspiración de superación, la legítima aspiración de belleza, de bien o de verdad, tres atributos muy humanos, lo cual está muy bien si viene acompañada de la responsabilidad y autoexigencia por hacerla posible. Sucede que los humanos somos especialistas en auto-boicotear nuestra propia ambición como lo somos en construir relatos para corregir nuestra ambición. Son los relatos de la resistencia, que no es más que ese auto-boicot a nuestra ambición. La responsabilidad tiene que estar a la altura de la ambición.
La creación de valor compartido[1] resulta imposible si no generamos
Una hipótesis de actualidad sobre cómo sucede el cambio en los sistemas sociales (equipos, y por extensión organizaciones) es que hay que apoyarse más en representaciones simbólicas (Ej.: representaciones de escenas) que en las buenas palabras (Ej.: discursos o mensajes sobre el cambio). Hay necesidad de restaurar las representaciones simbólicas que durante décadas quedaron desahuciadas de las organizaciones por el racionalismo y el positivismo.
Una representación es actuada de manera espontánea o ensayada, apoyándonos en nuestros recursos corporales y artísticos. Una representación también es una forma de simbolizar. Ambas son actos generadores de sentido para aquellos que la ejecutan y que la observan. Existen otros actos generadores de sentido.