Un modelo sistémico

Un modelo sistémico es un mapa interpretativo y prescriptivo para articular y dar coherencia a la intervención en los sistemas sociales. El mapa propone una representación del territorio pero es más sencillo que el territorio. Un modelo sistémico es un recurso para compartir sentido, colaborar y aprender.

Un modelo sistémico nos ayuda a sobrepasar el estadio impulsivo e improvisado de comportamientos y decisiones individuales. También es una plataforma para ordenar nuestras conversaciones, para que todos hablemos desde el mismo lado. La colaboración requiere el despliegue de un modelo sistémico, su misión es reducir la complejidad en ciertos ámbitos del sistema para permitir mayor complejidad en otros.

El modelo permite mejoras por perfeccionamiento, transferencia de capacidades, anticipación de los problemas estratégico-operativos que podríamos encontrar, reflexión sobre aquellos otros que habremos encontrado, es decir, un modelo nos permite “aprender antes de emprender” cualquier misión, y “aprender después de haber ejecutado” dicha misión; de lo contrario podemos repetir los mismos errores sin ser conscientes de tal repetición.

Los postulados sistémicos que sostienen el modelo tienen vocación interpretativa e incluso prescriptiva puesto que nos sirven para legitimar la intervención y el uso del modelo. No hay modelo sin postulados, basados en supuestos, creencias y experiencias. No siempre los modelos generan experiencias exitosas de terreno, a menudo hay experiencias exitosas que son anexionadas por el autor del modelo para legitimarlo.