La relación de dependencia y la amputación de capacidades

La dependencia es una relación asimétrica en la cual la parte dominante tiene mayor poder que la dominada, entre otras razones porque se siente independiente.

Numerosas relaciones personales y profesionales suceden con el propósito de inducir una dependencia entre las partes. La dependencia a que me refiero no es la jerárquica, que es la oficial y por lo tanto la legítima, sino una dependencia más invisible y sutil que busca a establecer una relación asimétrica donde debería ser de pares (“somos pares, pero no somos equivalentes, yo soy más que tú, yo te quiero llevar a mi terreno, yo quiero que hagas lo que me a mí me conviene, yo no quiero que me hagas hacer lo que no me apetece”).

Manipulación y automanipulación

La búsqueda de una relación de dependencia es de carácter manipulador, si el otro busca esa relación conmigo. También puede ser de carácter auto-manipulador, si yo mismo busco esa dependencia con el propósito de reducir mi ansiedad, con el de evitar mi responsabilidad por el trabajo bien hecho, con el de evitar la confrontación con quien trata de manipularme, o con el de conseguir protección de quien aparenta ser más poderoso que yo.

La manipulación para inducir dependencia nunca sucede desde un propósito explícito, sino que se actúa de manera sutil, en cada intercambio, como si fuese normal, e incluso con una sonrisa de oreja a oreja. El manipulador hace de su inseguridad un arma de sometimiento de otros, rozando si cabe la perversidad.

La amputación de capacidades

Una consecuencia habitual de la relación de dependencia es que quien acepta la dependencia tiene que hacer una amputación de sus capacidades para evitar tensión e incluso romper la relación. Nos emocionamos hablando del empoderamiento, la creación o el compromiso, y censuramos hablar sobre la amputación de capacidades que conllevan este tipo de relaciones.

El déficit de sentido que conocen numerosos profesionales hace que persigan una relación de manipulación con sus propios compañeros porque ésta les resulta más excitante que la misión asignada al rol, la cual se ejecuta a menudo desde múltiples contradicciones.