La memoria del futuro

La memoria del futuro son los relatos alternativos que se imagina un equipo directivo respecto al futuro entorno para su empresa. La memoria del futuro es el resultado del proceso imaginativo llevado a cabo por ese equipo. Se plasma en relatos de escenarios de futuros plausibles, de capacidades necesarias para afrontar con éxito cada escenario. La visión compartida debería extraerse a partir de la memoria del futuro.

Las personas necesitamos al menos dos referencias temporales para darle a nuestro presente un sentido de perspectiva. Cuando el tiempo es lento, el presente adquiere sentido desde la experiencia que emana del pasado. Cuando el tiempo es comprimido, el presente necesita apoyarse en alguna referencia compartida del futuro para que adquiera esa perspectiva. Ese es el trabajo que hacemos desde la memoria del futuro.

A diferencia de la cultura corporativa que sucede por inercia, es decir, para reproducir las pautas pasadas y presentes en la empresa, la memoria del futuro hay que trabajarla.

La memoria del futuro representa la posición emergente del equipo respecto del futuro, es el resultado de la exploración colectiva de las barreras que nos impiden pensar y progresar. Con ella nadie podrá decir que el exceso de incertidumbre, complejidad y globalización nos impiden progresar.

¿Qué es un escenario?

Un escenario es un relato-ficción, una película-ficción, un montaje-ficción, o una combinación de todas, que ilustra y da sentido a un entorno y un uso imaginado por un equipo o un gran grupo.

El escenario ilustra un estado del lugar, un entramado de relaciones sociales plausibles, un conjunto de supuestos y creencias que describen anticipaciones plausibles, elaboradas a partir de elementos empíricos y no empíricos, objetivos y subjetivos, conocidos y desconocidos, pensados e impensables, individuales y colectivos.

El relato del escenario describe el entorno-mercado o el entorno-mundo. Imagina prácticas, creencias, interacciones, valores, usos y costumbres plausibles. En él se describen relaciones temporales proveedoras de sentido para unos y otros: cómo es ese mundo futuro, quién hace qué y para qué en ese mundo, con qué recursos se desenvuelve en la vida, qué se entiende por eficiencia y por eficacia, qué ha sucedido antes y qué habrá después, qué resulta atractivo y constrictivo en esa forma de vida, dónde están las carencias, las disfunciones y las inseguridades.